CARTA ABIERTA AL CABILDO INSULAR DE TENERIFE
SOBRE EL REFUGIO DE ALTAVISTA DEL PARQUE NACIONAL DEL TEIDE

 

La Federación Insular de Montañismo de Tenerife representa a cerca de 7000 federados de la isla que junto a los federados de las demás islas conformamos la Federación Canaria de Montañismo que tiene representación en el Patronato del Parque Nacional del Teide y cuenta con más de 18000 federados, siendo la segunda federación deportiva en número de federados de la Comunidad Autónoma de Canarias.

Desde esta situación, recordamos que el colectivo montañero desarrolla una parte importante de sus actividades deportivas en el Parque Nacional del Teide, especialmente los deportistas de alto nivel, “con el fin principal de disfrutar sus bellezas, valores ecológicos, condiciones de naturalidad y alta calidad ambiental” (punto 7 del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional del Teide), entrando dentro de nuestra filosofía el respeto y la conservación del medio ambiente, los espacios naturales y la sostenibilidad, demostrándolo con el desarrollo de actividades y proyectos de educación y sensibilización ambiental.

El motivo de esta carta es manifestar a las autoridades insulares la enorme preocupación de los montañeros tinerfeños y canarios por el cierre del Refugio de Altavista y su futuro, ya que entendemos que compromete la seguridad de nuestros deportistas, así como la seguridad de los que nos visitan, confiando en poder hacer la cima de esta montaña emblemática.

Son innumerables las ocasiones, a lo largo de los más de cien años de vida del Refugio, en que ha servido de auxilio a personas en problemas, desde grandes alpinistas a turistas sin el equipamiento adecuado. Pero lo más importante es la gran cantidad de vidas salvadas, sin olvidar a sus guardas, siempre comprometidos en ayudar, evitando costes aún mayores a nuestra sociedad.

Por tanto, no se trata de una instalación cualquiera, sino de una muy valiosa, figurando entre los más antiguos y significativos refugios de montaña de la geografía española, entendiendo por tanto como lógico y coherente que pidamos se reabra, con el protocolo Covid-19 necesario, lo antes posible. Tenemos ejemplos similares significativos en los refugios de parques nacionales como los de Ordesa, Sierra Nevada o Picos de Europa, que se encuentran en funcionamiento con el protocolo Covid-19 incluido.

Teniendo la alta demanda por parte de la comunidad montañera canaria, además de los federados de otras comunidades y países, que vienen expresamente de la península y el extranjero para hacer cumbre en el Pico más alto de España, resulta incomprensible su inhabilitación actual.

En ese sentido, tal y como señala la Declaración de Picos de Europa (2001), firmada por todos los representantes de los parques nacionales de montaña de España y las federaciones de montaña: “Los refugios de montaña tienen una larga tradición en los espacios que hoy delimitan los Parques Nacionales. El montañismo, a través de las Federaciones, los guardas de refugio y los montañeros, han estado implicados en la preservación de muchos de estos espacios y han dado sobradas muestras de su sensibilidad hacia la conservación de las montañas. Se trata de mantener ese valioso sentimiento de respeto hacia las montañas, compatible con la protección, el uso y disfrute de los Parques Nacionales”.


La historia del Refugio del Teide (Altavista)

 


Los refugios de montaña tienen una larga tradición en los parques nacionales españoles. El Refugio de Altavista, en el Pico Teide, a 3.270 metros de altitud, es el refugio a mayor altitud de España, en la montaña más alta de nuestro país.


Su historia comienza en 1856 con el famoso astrónomo escocés Charles Piazzi Smyth, que erige una pequeña construcción para facilitar sus observaciones. En 1892 se amplia y mejora por la iniciativa del británico -afincado en La Orotava- George Graham-Toler, con el objetivo de “fomentar el turismo en la isla” y al que se considera el verdadero fundador del Refugio de Altavista.


A lo largo de las décadas siguientes, por el refugio pasarían cientos de distinguidos viajeros, naturalistas y montañeros de toda Europa, atraídos por la leyenda del mítico Volcán Teide. Al final de su vida, Graham Toler cedió al Ayuntamiento de La Orotava la propiedad del refugio, a través de un patronato presidido por el alcalde, en 1927.
Unos años más tarde, en 1934, el Ayuntamiento lo cedería al Cabildo Insular de Tenerife para su explotación y, finalmente, en 1948, adquiere la Corporación Insular la propiedad de forma definitiva.
A lo largo de todo este tiempo el Refugio sufrirá sucesivas reformas para ofrecer unas mejores condiciones a las personas que pasan por él camino de la cumbre, así como un impacto ambiental menor. La última remodelación se acomete en el 2007 y es el refugio que todos podemos disfrutar en la actualidad, el que registra una alta ocupación (54 plazas) a lo largo de todo el año, tanto de tinerfeños como de turistas de todo el mundo.


Ante todo lo expuesto,

Solicitamos al Excmo. Cabildo Insular de Tenerife que, en cuanto sea posible, reabra de nuevo el Refugio de Altavista para que pueda ser utilizado por toda la sociedad tinerfeña y canaria en la ascensión al Pico Teide, “nuestra montaña”, así como para que retome su función de punto de descanso, socorro y auxilio a todas aquellas personas que se aventuran en la alta montaña de nuestra isla.


Agradeciéndoles de antemano su buena disposición y atención.


En La Laguna, a 25 de enero de 2021

 

Humberto Domínguez Martel
Presidente de la Federación Tinerfeña de Montañismo

 

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